Lengua de signos hindú
Situación de la comunidad sorda en la India
Se estima que en la India hay alrededor de 3 millones de sordos y que cuatro de cada 1000 niños nacen con esta minusvalía. Sólo el 10% de estos niños recibe ayudas y la mayoría de ellos viven en las ciudades.
En los últimos 20 años, los programas de rehabilitación para sordos han experiementado una gran mejoría, comparable al progreso de los últimos 100 años. Estos cambios se deben:
A la implicación del gobierno de la India en el campo de las minusvalías y al establecimiento de un instituto nacional para sordos llamado Ali Yavar Jung (AYJNIHH)
Al impacto en las conciencias de los derechos de las personas con minusvalías, que se creó en el año 1981 por ser el año de las minusvalías.
Estas dos razones han tenido un impacto directo en las vidas de las personas sordas; India es uno de los pocos países que tiene una ley para minusválidos que afianza y refuerza estos compromisos. Como se explicó en el acto de las minusvalías, cada estado determina comisarios para diferentes minusvalías, que se encargan de cumplir lo pactado. Hay algunas concesiones en viajes, pensiones, trabajos, etc.
Aunque los derechos de todos se aceptan en la India, cada estado se encarga de su agenda, dependiendo de su grado de desarrollo; el sur está más desarrollado que el norte, y entre el este y el oeste ocurre lo mismo. La mayoría de los estados no tienen los servicios necesarios y la cultura y religión hindú prevalece sobre todas las cosas. La cultura hindú se basa en el arraigo familiar y esto hace que las personas con minusvalías, aunque no reciban ayudas económicas, sean aceptadas por todos y apoyadas por sus familias. Las causas de la marginación de este colectivo son la ruptura de la estructura familiar, la presión de vivir en sociedades que se desarrollan muy rápidamente y la institucionalización de la comunidad minusválida.
Las comunidades sordas se reunen en lugares que dirigen oyentes. Un chico sordo decía: "podríamos reunirnos con el Primer Ministro del país si quisiéramos, pero ¿qué haríamos al llegar a ese punto, si no hay forma de comunicarnos con él?" La comunidad sorda reconoce que muchas personas creen que no oir, supone también tener algún tipo de retraso. Los niños sordos son mucho más vulnerables a los abusos físicos y sexuales y desgraciadamente no hay suficientes profesionales que sepan comunicarse con la comunidad sorda..
Profesionales y la lengua de signos
Los profesionales en la India creen que no hay suficientes escuelas especializadas en las que la lengua de signos se utilice para la enseñanza. También se echan en falta recursos efectivos y adecuados en la educación oral. Todo esto crea un desarrollo inadeacuado en el aprendizaje de los niños sordos y supone un menor nivel en la alfabetización de la comunidad sorda. De hecho, la mayoría de las escuelas de sordos no utilizan la lengua de signos hindú y menos del 5% de la población sorda va a escuelas especiales. La lengua de signos hindú ha recibido mucha influencia de la británica, especialmente en algunos gestos y en el alfabeto dactilológico, pero la mayoría no tienen conexión con la lengua europea.
La realidad es que nunca habrá suficientes profesores especialidados o terapeutas del lenguaje para todos los niños sordos que lo necesiten, sobre todo si estos niños viven en áreas rurales o barrios marginados. Hay varios cursos homologados, pero la mayoría de los profesionales creen que son de poca calidad, que la enseñanza práctica es insuficiente, que no hay seguimiento y que hay mucho énfasis en la enseñanza de lo oral y poca en la comunicación total, incluído el alfabeto dactilológico. La situación se agrava por la ausencia de un sitema de comunicación total, no hay una lengua de signos completamente desarrollada. Por otro lado raramente se utiliza este sistema de comunicación total, sólo la comunidad sorda lo usa algunas veces, porque incluso entre ellos es más habitual el sistema gestual.
La falta de conocimiento y comprensión de la comunidad sorda lleva a muchos malos entendidos y supersticiones, además de a un diagnóstico tardío de la minusvalía. Apenas existen programas de ayuda para los padres de niños sordos; las relaciones entre las organizaciones de sordos, profesionales del tema u otros servicios, son ínfimas, lo que hace muy difícil tratar el tema a nivel nacional.
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